El capitel del Cuervo y la Zorra:

17.02.2018

Toda fábula tiene su moraleja, en este capitel de igleisa de San Martín de Frómista la representación de esta fábula va más allá y se convierte en una advertencia cristiana a sus fieles ¿Conoces la historia? ¿Sabes por qué se talló aquí?

Y dice así: el cuervo encontró una vez un gran pedazo de queso y se subió a un árbol para comérselo con tranquilidad, sin que nadie le molestara. Estando así el cuervo, acertó a pasar la zorra debajo del árbol y, cuando vio el queso, empezó a urdir la forma de quitárselo. Con ese fin le dijo:

-Don Cuervo, desde hace mucho tiempo he oído hablar de vos, de vuestra nobleza y de vuestra gallardía, pero aunque os he buscado por todas partes, ni Dios ni mi suerte me han permitido encontraros antes. Ahora que os veo, pienso que sois muy superior a lo que me decían. Y para que veáis que no trato de lisonjearos, no solo os diré vuestras buenas prendas, sino también los defectos que os atribuyen. Todos dicen que, como el color de vuestras plumas, ojos, patas y garras es negro, y como el negro no es tan bonito como otros colores, el ser vos tan negro os hace muy feo, sin darse cuenta de su error, pues aunque vuestras plumas son negras, tienen un tono azulado, como las del pavo real, que es la más bella de las aves (...).

(...) Dios que todo lo hace bien, no habrá consentido que vos, tan perfecto en todo, no pudieseis cantar mejor que el resto de las aves (...) me sentiría muy dichosa de oír vuestro canto. (...)

Cuando el cuervo se vio tan alabado por la zorra, no sospecho que lo hacía por quitarle el queso y abrió el pico para cantar, por complacer a la zorra. Cuando abrió la boca, cayó el queso a tierra, lo cogió la zorra y escapó con él.

Así fue engañado el cuervo por las alabanzas de su falsa amiga, que le hizo creerse más hermoso y más perfecto de lo que realmente era.

La zorra queriendo el queso del cuervo, le halagó y llenó de piropos, incluso afirmó que era el mejor cantor entre todas las aves y que deseaba oír su voz. Cuando este se dispuso a cantar, su queso cayó y la zorra, más astuta que él, se lo llevó.

Quizás, la representación en un capitel situado en el altar de la iglesia, es una posible advertencia a través de esta historia de la cordura que se debe tener, y advierte a su espectador de que no debe caer en las alabanzas y las bonitas palabras y regalos con los que agasaja el mal.

Situado en el altar, frente a todos los fieles, como representación del poder divino de Dios que siempre tiene un mensaje de esperanza para su pueblo. Así posiblemente pensaban los hombres medievales.

Y vosotros ¿encontráis este sentido a la historia y la localización del capitel? ¿O quizás podríais añadir un nuevo enfoque?